Cuando alguien empieza a cuidar su alimentación, suele aparecer la misma duda: ¿cuántos carbohidratos debo comer?, ¿las grasas engordan?, ¿necesito más proteína?
La realidad es más simple de lo que parece. Tu cuerpo no necesita dietas extremas ni cálculos complicados. Necesita equilibrio constante, no perfección.
Este artículo explica cómo lograrlo de forma práctica, especialmente si estás buscando bajar de peso, mejorar tu glucosa o simplemente sentir más energía durante el día.
Si vives con diabetes tipo 2 y sientes antojos intensos de azúcar por la mañana, en la tarde o en la noche, no estás imaginando cosas ni te falta fuerza de voluntad.
La ciencia lleva años estudiando este fenómeno y la respuesta es clara: tu cuerpo y tu cerebro están reaccionando a señales biológicas reales.
En este artículo te explicamos qué está pasando, por qué ocurre a distintas horas y cómo ajustar tus comidas y horarios para reducir esos antojos con base en evidencia clínica.
No es solo adicción, ni solo falta de voluntad. Pero sí es tu decisión.
Cuando tienes diabetes tipo 2 y sigues cayendo en el pan dulce o en la pasta, no es solo porque “se te antojó”. Hay ciencia detrás, emociones, hábitos... y sí, también decisiones.
Vamos por partes. Sin adornos.
Saltarse comidas es una de las estrategias más comunes cuando alguien quiere bajar de peso… y también una de las que más suele sabotear el proceso.
Sí, aunque suene contradictorio. Vamos a explicarlo sin tecnicismos, sin culpa y con un poco de humor, porque tu cuerpo ya tiene suficiente estrés como para que además le gritemos.
Bajar de peso no es solo una cuestión de voluntad. Es un proceso complejo donde intervienen el metabolismo, las emociones, la cultura, el entorno… y también la información. En Jul.ia hemos acompañado a miles de personas en su camino hacia una mejor salud, y hemos visto cómo algunos errores, aunque bien intencionados, pueden sabotear los resultados. Aquí te contamos los más comunes.
La insulina es un medicamento esencial para millones de personas con diabetes en todo el mundo. Sin embargo, su correcta conservación es fundamental para que mantenga su eficacia. Uno de los riesgos más importantes durante el almacenamiento o transporte es la exposición a temperaturas bajo cero, es decir, que la insulina se congele. ¿Por qué es tan grave? ¿Qué efectos tiene sobre el medicamento? ¿Qué se debe hacer si esto ocurre?
Cada vez más personas entre 20 y 30 años viven con diabetes tipo 2 y, aunque son jóvenes, eso no las hace inmunes al impacto emocional del diagnóstico. La falta de representación, la presión social y los comentarios que minimizan lo que sienten pueden generar tristeza y aislamiento. Este artículo busca visibilizar esa experiencia, validar las emociones y ofrecer consejos prácticos para afrontar la tristeza sin culpa y con mayor acompañamiento.
Puede sonar contradictorio: tienes el azúcar alta, y sin embargo… lo que más se te antoja es algo dulce. Un pan, un refresco, una galleta.
¿Por qué pasa esto? ¿Es falta de fuerza de voluntad? ¿Es normal? ¿Se puede controlar sin sufrir?
Sí, sí y sí. Aquí te explicamos por qué ocurre y qué puedes hacer al respecto sin sentirte culpable ni atrapado.
Las fiestas decembrinas en México giran alrededor de la mesa: pavo, pierna, bacalao, romeritos, ensalada de manzana, pasta y vino. Para muchas personas con diabetes tipo 2, esta época genera ansiedad por miedo a “romper” el control logrado durante el año. La buena noticia es que no se trata de prohibir, sino de elegir, combinar y medir.
Este artículo te da recomendaciones prácticas para disfrutar sin culpa y sin picos de glucosa.
Las fiestas decembrinas no “arruinan” tu diabetes tipo 2.
Lo que suele elevar la glucosa son decisiones repetidas sin estrategia. Aquí te explicamos los 3 errores más comunes y, al final, una guía práctica para disfrutar sin descompensarte.